
un carrito con bastones de peregrino con conchas de vieiras.

De la ciudad de la piedra al brillo de la perla de Arousa.
Lindas vistas.

Y de repente una tubería se rompió
y brotó tremendo chorro de agua desde el asfalto.
Y ahí estaba otra vez Marta para registrarlo.

Es como el vagabundo-cuidador de la arena y del mar.
Voy a buscarle un nombre...

no hay nada mejor que ver un cielo Azul
con una nube fantasma voladora.
1 comentario:
de verdad que todo lo que viste està bien lindo. Habrà que ir.
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