Mostrando entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas

martes, diciembre 24, 2024

Mural antinavideño

Abrir un cajón, abrir un álbum, abrir una página, y encontrarme con la foto de este mural anti-navideño que pinté para un festival disque católico. Lo pinté escuchando un disco de Santana (nótese la influencia de "Corazón espinado") y el 1º de Orishas, mientras al lado, daban misa y se mezclaban mis sonidos guitarreros y yorubas.

El día del festival, me pidieron que subiese al escenario para explicarlo tantito. Ahí les aclaré, toda convencida de mis ideas, que por qué no había ángeles típicos, ni niños rubios de ojos azules. Eran ángelas hippies de pelo azul y vestidos floreados cuidando al mundo de corazón de fuego llovido, abajo un dios/chamán, y arriba, apenas se ven, ángeles rockeros. Fue solidario, no cobré nada más que un aplauso, pero me quedé satisfecha pintando algo que nadie esperaba, pero lo que yo quería, siendo tan joven (diciembre de 1.999).

Siempre con lluvia, alas, fuego, cabellos, colores, flores y música.
 
 


 

domingo, agosto 18, 2024

Elles

 
Una dfrptkiroogkjf.
Una rpklgfdkgjfnmbv,hljkhjkhkhhkj hednfjdslvn.
"Fue oqwprjifdgvbfncvmcxñ".
Un qpjfrkhvfjvbcnjvmcl,.
Poner nvcckjbvcksgddlffjds.
Decidir fkgjfkgjdskgjfdsl  fjkokgfdl`lsçfl ritujfgvfjkglksfñkskgvj pqfknsfghnfs
dfgkfkgbnfbkñfmj fgnkflkgflñjn.
No hay dbfdfnsjf dfjdkfjd ekfkjgfgjjkfjg, 
pero dfdfkdfhdjfh rosa de bayahíbe.

 

 El dgfhdiprwgtuptgj y la fjettiujdsgjsfkdla, Marthazul 2024

Dedicado a  GLPLLSPRIJRTUGHJF & PGJFKOHEIJKNMFGD

Acrílico sobre papel; 13x24cm

 

lunes, julio 15, 2024

Con_ciertos del norte al sur

Encontré la pulsera del Festival do Norte_2005 a comienzos de 2023, haciendo una limpia que parecía interminable. Fue el pasado verano que comencé este texto (uno de muchos), que ahora decido publicar aquí, donde una vez más, voy hilando historias vividas en primera persona.


Mayo de 2005: Festival do Norte en Fexdega. Plena burbuja de casi todo. Mis padres habían vendido la que fue nuestra casa, en la que vivimos algo más de 12 años. Desde entonces el núcleo familiar se desmembra sanamente. Llevábamos un par de días dispersos, que coincidían con otra revisión médica, inauguración de exposición colectiva en un pueblo cercano, aviso de lluvias primaverales y comienzo del super festival. Yo había comprado tiempo atrás mi entrada para los 3 días del festival. Recuerdo ver meses antes un cartel enorme anunciando a los artistas, en una imposible pared de la desordenada, pero enigmática y productiva oficina de la que era entonces la concejalía de Cultura, en la parte de atrás del ayuntamiento; lo vi varias veces mientras visitaba eventualmente a Rosa, Ángela, Chicho, Ana y Roberto (todxs siempre tan amables conmigo) para organizar la que fue mi 1ª expo individual que me programaron para ese septiembre. 

Yo quería ver especialmente a Bunbury y a Orishas. Recuerdo haber visto también a Carlos Jean disfrazado de astronauta, disfrutar de un Enrique muy mexicano en Arousa a pesar de la compañera tóxica en ese concierto, intuir a una desenfocada Amparanoia, y flipar sabiendo que quien cantaba dulcemente eso de “masticando estrellas” estaba comiendo ese día a pocos metros de donde tuve que irme durante aquellas semanas.

El concierto de Orishas era lo más para mí. Era la 3ª vez que los veía, después de Lugo y Santa Cristina. Aún quedaría Ferrol, el verano siguiente, con la sangre en mis botas mientras acompañaba a Roldán para solucionar un gran problema grupal sentados en una acera, seguir la guagua con Ruzzo y las hermanas F&M, pasar al wc de artistas, disfrutar muchísimo aquel show, reirnos por quienes creían que teníamos a Yotuel escondido, y despedirnos con unos versos de Inolvidable en mi mano.

Aquella noche en Vilagarcía me quiso acompañar una alumna de entonces que creía era muy rapera; yo siempre fui la sonera. Antes de poder pasar a saludar a quien creía amigo buena onda, además de gran artista, me tragué una gran mentira por parte de María Araújo, la concejala de Juventud de ese momento, que tras darle nombre completo del artista para poder pasar a saludarlo, me mintió en toda la cara (años después tuve que viajar "con ella" en mi 1ª ida a México y me hice la loca). Decidí contarle mi verdad a un calmado segurata, y logramos pasar. Mi alumna solo temblaba de la emoción. Yo andaba cual pez en el agua, porque los camerinos no eran espacios ajenos para mí.

Recuerdo ver por allí a los de Pereza, tan mingurrillas como yo, pero vestidos de negro. Saludar a Athanai, que entonces era la voz de O’Funkillo, y hablar de quien era nuestro gran amigo en común (el actual guitarrista de Ara Malikian). Con la discreción que desde siempre me caracteriza, aunque llevase la melena de colores y ropa estrafalaria, yo andaba tranquis por allí. Siempre con mi botellita de agua, siempre ajena a cervezas infinitas y demás cubatas, siempre observadora y testigo de tantos secretos de artistas.

Jamás imaginé que casi 20 años después conservaría la pulsera de aquellos 3 días. 

Jamás imaginé ver a un Bunbury que se sentía más mexicano que maño. 

Jamás imaginé que Leiva se convertiría en un ser tan sobrevolarado con palabras tan machistas en algunas de sus canciones, y ser cabeza de cartel de la pasada edición del contaminante e invasivo Atlantic Fest. 

Recuerdo que aquella noche a Rubén&Leiva moviéndose cual hormiguitas de un camerino a otro como desubicados de todo, mientras Roldán se levantaba, se acercaba a saludarme y me decía que yo llegaría muy lejos (premonición artística de cruzar 9000km para andar entre volcanes, cocodrilos y pelícanos). Yo le agradecía pero intuía que algo más que su tristeza comenzaba a instalarse en su vida, aunque en el escenario pretenda ocultarla.

Y mucho menos imaginé, que quienes consideraba amigos porque ellos me consideraban muy amiga, después de pedirme mi número, ser Azul para ellos en vez de Marta (con lo que eso significa para mí), decirme que yo no soy de esas fans que gritan, compartirnos consejos profesionales y algún trabajo en común, regalarme mucho más que  total access a Le Petit Garage, preocuparse por mi diabetes, pedirme favores pictóricos, o adelantarme canciones por privado de un disco que imagino sigue en el limbo, con secretos personales de salud, domésticos, familiares y demás dramas de escenarios, de hijos y de no hijos, terminarían dañándome tanto, al punto del desprecio y la humillación, por haber sido tan atenta y discreta con sus cosas, por haber cuidado y dejado cuidar, por callar e intentar pasar, por decir lo que percibo, intuyo y siento con sinceridad y corazón.

Resumen: Mujer pintora europea frente a hombres músicos nacidos en Cuba... o en Cataluña, Holanda, México... ¿Qué artista sale lastimada? 

Hay más, con nombres y apellidos, que si les cuestionas algo, o tienen la razón sin contrastar datos o directamente te ignoran.

Si está en vuestras preferencias, despreciar a quien os valoraba tanto profesional y personalmente, pues dice mucho de vosotros mismos.

...

Da igual, porque la rueda de la industria musical aplasta a quien sea. 

Sigamos.

En la edición de 2024 de Atlantic Fest (antes Festival do Norte), que se celebrará el próximo fin de semana del 19 al 21 de julio, una vez más nos privan de parte de la playa durante 3 semanas aproximadamente (privilegiadxs quienes no tenemos líos de movilidad reducida). Antes de que lo anunciaran en sus redes, intuía iban a estar la que consideraba mi banda española favorita: Elefantes. 

Sí, en pretérito imperfecto.

Por cosas de la vida, por mensajes al olvido, por dignidad, y por sentir haber copado mi límite de solidaridad artística, decidí alejarme por salud mental, dejar de seguirlos (a ellos y a un buen puñado más de rock stars), dejar de comprar su último disco, dejar de creerme sus intentos de jardinería, dejar de comprar entradas para ningún concierto, aunque sea a unos metros de casa. 

Duele, como cantan ellos, pero siempre con otro enfoque, ajeno al patriarcado del que decido intentar alejarme por autocuidado. 

Me quedo con un mogollón de cd's apartados y guardados en los cajones que no abriré por mucho tiempo (como si fuera aquel baño con cosas de Frida en la Casa Azul). Algunos firmados con dedicatorias especiales de accesos vip. 

Una pena que haber traspasado ciertas distancias y tratarnos en supuesta igualdad artística y personal, solo me haya servido para desenmascarar todo lo que no se ve en los escenarios, los muchos disfraces y mentiras. Podría decir que tengo una buena colección de antifaces tan variada como peculiar y repetitiva.

Me quedo con los buenos recuerdos tan únicos, que me inspiraron mucho. 

Me quedo con los secretos compartidos, que guardaré como los discos pero escritos en mis incontables cuadernos.

Me quedo con la fuerza de haber logrado detenerme y no seguir con su juego de músicos intocables, solo aplaudibles.

Si me estás leyendo hasta aquí, y te estás inventando la típica película, es tu problema, la verdad está en mis libretas de mala letra.

Seguiré comprando mis plantitas en vez de tantos discos y sobre todo, cuidándolas, tocando la tierra con mis manos.

Seguiré atendiendo a mi DMtipo1, como mejor pueda y mejor se adapte a la vida. 

Seguiré escuchando algunos discos de voces femeninas, algunas.

Seguiré pintando, y cada quien con sus colores propios.

 

jueves, marzo 14, 2019

Ilustratón natural y florido


Después de un año "de descanso", el proyecto Ilustratón renace con una nueva edición natural y florida, acogido una vez más por el delicioso espacio La Tetereta. Inauguramos mañana, viernes 15 de marzo de 2019, a las 7 de la tarde, con un concierto de Perfect strangers dúo y la agradable exposición de variadas ilustraciones y objetos ilustrados creados por diferentes artistas. 



Esta vez no participaré con obras originales, si no con reproducciones de cuadros que ya tienen o buscan sus destinos y por eso no encajan en el formato del evento, pero sí una serie de "láminas". A ver qué tal. Pasen, vean, saboreen y compren. Espero les guste.


Ilustraciones de los carteles: Marthazul.

Fotos y diseño de cartel: Augusto Metztli

Ilustratón es un proyecto autogestionado sin apoyo de ninguna institución.


miércoles, agosto 08, 2018

Sinfonía de azules frutales

Pinté Sinfonía de azules frutales sabiendo que sería un cuadro tan azul como musical. Le dediqué todo un mes, hace ya tres agostos, para sumergirme en ritmos azules y frescos siempre necesarios.


Unas algas bailan en el mar y se convierten en una clave de sol que marca el ritmo del cuadro. Un mar inspirado en mares galegos y mares mexicanos de diferentes océanos.


La clave de sol y la mariposa monarca son elementos protagonistas de dos cuadros que pinté hace tiempo: Mi mejor canción y Lluvia al corazón, con diferentes destinatarias pero muy musicales, y que siempre recordé que le habían gustado a quién iba a recibir esta nueva obra. El toque frutal fue por puro gusto personalizado del nuevo destinatario (profesional de la industria de la música), con la gracia de los aparentes azules sinfónicos.


Pero además fue un trueque artístico que siempre agradeceré haber podido llevarlo a cabo, y que marcó un antes y un después en mi carrera profesional, porque tan importante es ofrecer un intercambio como que lo acepten.

Marthazul, verano 2015
Óleo sobre lienzo; 22 x 35 cm.
Destino: Madrid


Ahora, tres veranos después, elegí esta pintura como imagen para las postales que regalaré a futuros clientes, junto a las renovadas tarjetas de presentación (ambas diseñadas por A.Metztli) que también tienen mucho sabor a mares cambiantes y a frutas de otros oceános.



Fotos: Marthazul


martes, septiembre 04, 2007

Mi semana extra en Morelia

Martes 15 de mayo: me sorprendieron muchas cosas del supermercado, como cestas vecinas de canela y alpiste.Y la increíble variedad de productos de la huerta, una auténtica ensalada de colorido.
La pescadería tenía más hielo que peixes. Claro, qué va a decir alguien que nació en la Ría de Arousa. Pero Elizabeth me compró un pescadito, lo cocinó con algo más, y me grabó con su videocámara mientras lo diseccionaba con mi meticuloso orden sin manchar los deditos. Algún día quiero reírme con ese vídeo y ver lo que vosotros veis.



La tarde del miércoles 16 fuimos de compras. Estábamos cansadas. Pero recuerdo que hablé con E de cositas que me guardo tanto. Me sentó muy bien (gracias). Nos daba el sueño en cualquier vehículo que subíamos. Nuestros hombros se adaptaron muy bien a nuestras cabezas. Vimos que en la plaza de noséqué santo estaban con una prueba de sonido. Elizabeth preguntó a alguien del staff que nos dijo que era "Paco Rentería, la versión pobre de Vicente Amigo".


Acabamos agotadas de hacer las compras de rigor para llenar mi maleta con chingaderitas y recuerdos Mich-Mex para la family and friends (aviso: no volveré a hacerlo!! qué rompecabezas). El show se retrasó, y mientras,  casi me duermo en aquella silla. Estuvimos hasta la hora de mi cena, y además pendiente del teléfono que esa noche no sonó. La verdad que el tal Paco no nos hizo mucha gracia, su banda sí eran buenos (en especial: la chica percusionista; y el super músico que estaba con los teclados, la trompeta y animaba el cotarro).
Aunque no se aprecia muy bien, no pude evitar hacer esta foto de un bus, donde a media mañana del jueves 17 iba en un asiento de delante una niña como de 10 añitos dormida con su mochila del cole.


Todo se me hacía raro, estaba en otra dimensión. Era día das Letras Galegas y cumpleaños de Raquel, a miles de km y con 7 horas de diferencia. Salimos a hacer las últimas comprichuelas. Tomamos un jugo gigante que me sirvió casi de comida porque la quesadilla del desayuno me había subido mogollón el azúcar. Para tomarlo me puse un extra de insulina rápida (véase en el cenicero el capuchón de una de mis agujitas), pero no podía irme de Morelia sin tomarme uno de aquellos zumos tan diferentes hechos en vivo y en directo.
Le compré a mi madre cd's de música mexicana 100% (era un encargo de hace años), e hice esta foto que unos odiarán y otras amarán (Helena, Agnes, Raquel, Susana...). Me compré Pedazos de mí un cd de Amaury Gutiérrez (amigo de mi amigo Julio Fowler). "Qué te puedo contar, si me faltan la Habana y el mar..."
Me perdí en una gran tienda de telas para que mi madre me haga maravillas con los trapitos que me molan.
Otro cruce de calles: inolvidable uno y uno.
Y en el super una llamada inesperada (era sólo cuestión de definir nuestra agenda). Dicen que "si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma". "Ah pues vale, encantada de escucharte".
Fuimos a una reunión para la feria de las organizaciones-asociaciones donde 5 Célula se presentaba oficialmente por primera vez. Inevitable fotografiar a esa niña recortando dibujitos en la alfombra.
Después de agotar todos los intentos de encontrar zapatos para E, acabamos la tarde viendo la botella de albariño que (medio) hizo Carlos Rial en Identidades 2005.

Al llegar a casa preparé mis cosas para un día, y al acabar me dio una de las hipoglucemias más fuertes de todo mi viaje. Era raro estar de vacaciones y hacer una maletita a partir de mi maletón. Ay! es que todo fue raro e improvisado. Quizá por eso fue lo mejor.

Septiembre se fue

Septiembre se fue, con soles, lunas, calor, viento, lluvia y eclipse de nubes. Septiembre se fue con Yemayá y Oshún, con azules permanente...