























" ... Jamás olvidaré su colaboración y su invitación final de llevarme a uno de sus cuartos para vestirme como ellas. Una ocasión única e irrepetible. Todo un lujo de colorida tradición desequilibrada por los tacones. El contraste integrado como nunca: después de unir cabellos morenos y azules, nos unimos también la piel, con la explosión floral de las ofrendas como fondo de escenario irrepetible.
Por eso seguimos siendo UNA, da igual si llevo pantalón vaquero o un rebozo azul…
Fuimos diez unidas en una…
Fuimos identidades diferentes e iguales…
Muchas gracias a todas".
Identidades 2007























