
Esto se veía bajando mi calle hace tres meses... Sí, después de la fatídica riada que será inolvidable en nuestra historia. La lluvia cayó como el llanto más furioso y destrozó todo a su paso. Dejó marcas en las paredes, en las puertas, en los garajes (la mayoría aún imposibilitados), en ascensores (algunos también en -off-)... que aún hoy no se han borrado.
Algunos comerciantes siguen con miedo, y sellan sus escaparates y entradas cuando amenazan lluvias, pero a otros ya les da igual si vuelve a caer otra locura líquida porque es imposible detenerla.
Y parques como el del Río del Con siguen casi inaccesibles. Se han destrozado tanto que es lento el proceso de reconstrucción. La pasarela de madera sigue ondulada y evidentemente no se puede caminar por ella.

Este árbol destrozó el muro de al lado cuando el río se desbordó furioso, y ahora está ahí aparcado... no parece un cañón apuntando hacia la calle??
Y como dicen q siempre hay q sacar algo positivo de lo malo, podemos ver en el interior del cañón esta belleza de ocres, sienas y tierrras, que me recuerda a un cuadro que he retomado, con tantos marrones por fuera como azules por dentro... Ah, hoy sigue lloviendo... Sigue lloviendo... y por eso la luz está tan mojada...
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