Catálogo "Ahuacatlmolli/Guacamole"

sábado, abril 10, 2010

Entre mareas y fotosíntesis



En el transitorio verano de 2006 comencé a pintar un cuadro verdiazul que acabé a principios del siguiente, inspirada por unas gotas de agua que empezaron bailando, y se conviertieron en un supuesto corazón de zafir tatuado en un caramelo con sabor a menta... Y ahora me doy cuanta de que mi cabeza se parece mucho a esta pintura verdiazul...
Esta mañana vi a dos mujeres con el pelo azul, y recordé que hace ya 11 años yo me pinté la melena de azul y toda la gente me miraba raro... Y ahora soy yo quien mira y piensa O que hai que aguantar... Por qué? porque no sólo notaba que me miraban si no que se paralizaban, llegando a asustarse e incluso a insultarme. Y ahora todas pueden ir con el cabello azul, eso sí con su pelo corto, no he visto melenas... será por el arrepentiemiento azulado y porque requiere cuidados extras... hasta algunas hijas de quienes me pusieron a parir en su momento (aclaro que esta frase es un decir, y doy gracias a la vida por no haber parido nunca porque la que podría haber armado, para eso ya están otras) se tienen que tragar sus palabras y su amor de madre.

Desde el año pasado el azul cambió de matices y le cuesta quedarse en cada uno de mis mechones, cosa que no le pasa al verde, que supuestamente se iba a ir muy pronto y aguanta meses lavado tras lavado...
Y hablando de azules, de unos años para acá también he conocido a unas cuantas mujeres bautizadas con el nombre de Azul, demasiadas que no me alcanzan los dedos de la mano. Pensé que sería uno de esos nombres originales pero al final es uno de muchos, como Blanca y Rosa... Me pregunto si no habrá hombres llamados Azul... Verde... Rojo... Y al final me doy cuenta de que la más auténtica es Martázul (con acento en la á, la del libro de X.A.Perozo) porque lleva el color más puro, y ni qué decir de Azularina.

Y es que a pesar de todo, lo importante es llevarlo por fuera y sentirlo por dentro, porque las apariencias engañan... y dañan.
Después de tantos años creo que ya basta de dar explicaciones de por qué este color... más bien voy a responder a la gallega: y tú por qué lo tienes naranja o amarillo???
Además la melena se destiñe pero los ojos (azules) seguirán viendo muchas cosas que otr@s no ven.

Azul con sabor a menta

Marthazul 2007
Óleo sobre lienzo
50 x 40 cm

1 comentario:

Pirusca dijo...

Qué bonitas palabras Marta. Tú eres única e irrepetible, de azul, de verde o de rosa.
Un beso!