domingo, julio 05, 2009

Desde la ventana siempre abierta...

Porque hay amaneceres que en vez de barcos atracando en el puerto, vemos un elefante que nos sorprende para acompañarnos a desayunar... y al día siguiente unos ositos colgaos del tendal... Señales de que el circo aún sigue instalado y de que los vecinos de arriba ya llegaron a veranear...