
Fui a rellenar mi botella azul de agua fresca, y vi algo más que la fuente de la Coca... Sentí el aroma de los coquitos de los eucapiltos caídos sin control sobre la tierra más caótica: gris, verde, marrón... y húmeda, muy húmeda... Y como siempre, miré sin parecer que estoy viendo... Y como siempre, miré al suelo y al cielo... Recordé a los Pitufos, tan azules... Y recordé a otro Azul que volará pronto para poder acariciar las nubes más chingonas...

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