Hoy se cumplen 2 meses de mi regreso a esta tierra (la de siempre). Nunca es tarde si la dicha es buena. Ya no sé si buena o mala, sólo sé que lo prometido es deuda, y aquí decido mostrar pedacitos visuales y escritos de todo eso que me cambió tantito. Y hoy llueve... Llegué en primavera, ahora es verano, pero esto parece puro otoño invernal. La luz se ha puesto tan mojada... y sigue lloviendo.
Algo más que mi mano y mi piel se quedaron en la otra tierra.
Y digan lo que nos digan: seguiremos unidas.
No quería irme, pero tenía que regresar.
Momentos inolvidables pisando tierra con los pies en el aire,
y trenzando sueños futuros con la comay.
Despidiéndome del loco Amadís, y viendo que perdí 3 kgs.
De tanta luz se me fue el azul,
pero me quedó el blanco de la piel,
con otros mil colores tatuados como recuerdos vividos.
Alarmaaa: Pulseras y relojes pa'fuera !!
A pesar del mareo horrible saqué fuerzas pa'ver esto que siempre vale la pena.
DF. Tremendo, tremendo.

y trenzando sueños futuros con la comay.


pero me quedó el blanco de la piel,
con otros mil colores tatuados como recuerdos vividos.

Y tuve que volar.
Lunes 21 (14'27 pm -Morelia-Michoacán-Mx)


Me iba, me fui.
Volveré.
El azúcar más allá de aquellas nubes.
Cuenta regresiva de mareo e hiperglucemias,
y soledad entre la invasión de los asientos.
Paciencia, paciencia.
Esperar es un don que a pocos concede la Virgen del Tiempo.
No me lo podía creer.
DF me recibió con un aguacero (y del mareo se creían que hablaba inglés). Así me recibía la terriña: volvía a llover. Las nubes me acompañaron constantemente (las más blancas y las más grises). Y hoy, como dice la canción, parece que " no ha parado de llover... sigue lloviendo, sigue lloviendo... le sigue lloviendo al corazón".

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