Catálogo "Ahuacatlmolli/Guacamole"

viernes, abril 11, 2008

Una semana con la bomba

Sí, sigue pareciendo increíble: llevo una semana y un día con la bomba de insulina en acción. En 8 días van 4 visitas al hospital. Ya me conocen en todo el pasillo de Endocrinología. Me preguntan qué tal la llevo, y bueno, mi carita de es lo que hay, después de los mareos entre sonrisas y lágrimas, dicen bastante. El otro día me puse muy nerviosa. Como podéis ver en esta foto parezco una rueda remendada. El parche grandote fue porque la noche anterior a sacarme el catéter de ahí, apareció un moratón y me dio mucho asco ver colorines (del morado al rojo) a través del botón de plástico, en la consulta me salió sangre y Luz me arregló el parche así. Y el otro catéter no lo olvidaré porque nunca había sentido un dolor tan bestial. Más fuerte e incómodo que el peor dolor de cabeza con el peor dolor de ovarios junto al peor de los pinchazos. Algo que jamás había sentido, necesitaba ayuda para vestirme y calzarme, y a veces tenía que dejar la pierna derecha inmóvil o aguantar la respiración mientras me caían las lágrimas. Como una aguja candente e inquieta desde el primer instante, que al menos sólo se calmaba por completo mientras dormía. Así que no aguanté más y ayer me lo despegué y me cambié el catéter por uno nuevo. Uff, qué alivio!! aunque pasaron varias horas en que al fin dejé de sentir dolores de piel y entrañas de tanto parche de quitaypón... Hoy he tenido un día mejor. Poco a poco, la doctora me irá ajustando las mini dosis de basal y los bolus, seguro mañana me siguen regulando las pautas para llegar al objetivo del 7% de hemoglobina glicosilada. Dentro de todo lo raro e incómodo que parece/es esto, lo llevo mejor de lo que pensaba. A veces es inevitable llorar de la impotencia, y de la impaciencia, pero otras veces hasta me sorprendo porque ni me doy cuenta de que la llevo conectada, y eso es muy buena señal. Además, voy superando bastante bien todo el proceso de conexión de catéter y reservorio de insulina, que tanto me marean. Gracias especiales a quienes me acompañaron el otro día (que ya lo pude hacer solita en casa): Mónica, Mamá y Augusto.

1 comentario:

Maria dijo...

Te admiro mucho, sabes?
Tienes una fuerza increíble, hablando de tus sufrimientos con tanta ...
... fuerza, no tengo otras palabras para describir tu coraje, eres admirable, de verdad.
Un abrazo, aunque no te conozca.

Maria