miércoles, junio 27, 2007

Huella's de ella's

Ainhoa (la que fui).


Paula, Cristina, Irene, Marina (las que fuimos).

Cuando casi todas ellas soñaban con ser princesas vestidas de rosa, una prefirió convertirse en niña-flor blanca y azul.

Irene
Empezando a definir historias de sirenas
que volaban en una estrella para alcanzar la luna.

Doa
Y quiso evadirse de ese mundo rosa de príncipes azules inexistentes,
para sentir a flor de piel el verdor más intenso.

Y uno de esos tantos sueños se hizo realidad.
Porque sus alas la guiaron por un camino lleno de luz.

Foto: E Ross.


Y ahí sigue.
Luchando por no detenerse en las insípidas monotonías.
También reposando
y cansada de tanto caminar a veces.
Corriendo de aquí para allá con su bolso a cuestas y lleno de...
Parándose a beber,
y a sentir el aire de los árboles y a besarlos.
Soñando siempre con nuevos caminos.
Manchando sus zapatos blancos o negros.
Nunca de tacón.
Porque se siente más lindo eso de volar con los pies en la tierra
para acariciarlos con esas sorpresas de mil colores.

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