lunes, julio 14, 2008

A vista de pájaro, de mariposa o de pingüino

Un atardecer desde nuestra salita-cocina americana
con un pedacito del puerto deportivo y la escultura-pingüino azul.

Tomando café enfrente del parque de Ravella, tan tan tachán.
Pipas al sol escondiéndose en el horizonte.
Y el infinito misterioso del sol y el agua.

1 comentario:

Anónimo dijo...

es un cachito de mar muy chingón... ante eso solo se puede dar las gracias

AM

Cenaremos flores

Desayunaremos, comeremos y cenaremos flores...    Brócoli sobre plato duralex, enero 2026