Casualmente el domingo era la misma Chavela Vargas quien (sin saberlo o quizá fue la primerita en enterarse) se convirtió en la besadora-abrazadora de árboles nº 100 en Besos de árbol, un proyecto que cada día me da más satisfacciones artísticas y ecológicas. Un honor para mí que me anima a encontrar huequitos de tiempo dorado para seguir compartiendo este bosque tan especial de árboles besados, gracias a todos vosotros, los 100 primeros y todos los que me faltan por publicar. GRACIAS!!

(MUCHÍSIMAS GRACIAS a las DOS)
Esta foto la tenía colgada en su casa, y se la hizo alguien muy cercana a ella. La canción "La Despedida" es la mejor para ahora, como diría ella con purititas verdades de una mujer-volcán que descansará en el cerro Chalchi detrás de su casa.
Óyeme
yo como mujer
como tú
soy inmensamente dulce,
dulce como tú
tierra como tú
mujer como tú.
Amo todo lo que se reparte en música
como decía Neruda a veces.
Voy a mezclarte, Pablo
voy a mezclarte con la cosa más hermosa
que es la música.
¿Qué es esto que estamos haciendo,
que estamos diciendo?
Soy muy pequeña y muy chiquita
para igualarme a la Chicalculicue
tú, señora de los cielos
escúchame
tan pequeña que soy.
Tanto que amo las cosas hermosas
es un parto eterno tu existencia y la mía
nací pequeña y voy a morir no grande
voy a morir una tarde
voy a detener los pasos.
No existe, no existe el no ser
seguiré siendo Chicalculicue
seguiré oyendo esta música celestial
que Dios ampare
que Dios proteja
que Dios me oiga.
Hasta luego corazón de la tierra
hasta luego amor de mis amores
me voy
hasta luego.
Chavela Vargas (Cupaima, 2006)
* Chalchiuhtlicue: Diosa de las faldas de jade, del parto, Diosa de las aguas terrenales y dueña de los mares, también se convierte en sol.
* Cupaima: Un chamán de la comunidad indígena de los Huicholes bautizó a Chavela Vargas con el nombre de Cupaima, que significa "la última chamana o hechicera del pueblo"... qué más quieren? quieren más?
Aquí dejo unos enlaces de esta gran despedida: