18 abriles amaneciendo con una bomba de insulina.
Azul, morada, rosa, negra, negra, negra-arcoiris... Más de 39 años con diabetes y 18 siendo bombera. Ya van 5 bombas de insulina conectadas a mi cuerpo.
"Marta, el dosdeabril te ponemos la bomba."
Así me dijo bien alto, aquel desconcertante invierno de 2008, la que fue mi enfermera-educadora por muchos años. Bien alto para que se enterase toda la gente que estaba en la sala de espera y en el pasillo esperando para entrar a las consultas de Endocrinología en el hospital de Montecelo. Tan alto y claro que se me quedó tatuado en la memoria, como tantas palabras. Siempre creí que era muy bruta, pero comparada con quienes vinieron después (especialmente post pandemia) fue de lo mejor en el trato, al menos, también me hacía sonreír... No digo más al respecto.
17 años con bomba de insulina, este collage lo preparé el abril pasado y no pude, ni quise, publicarlo hasta ahora que entro al blog. Hacía tiempo que no quería escribir publicamente sobre la diabetes, pero cumplir 18 años siendo usuaria de B.I.C.I. me parece un dato destacable.
18 años de nervios, mareos, llantos, incertidumbres, miedos, sangre, picores, dolores, hartazgos, sustos, desprecios, sensores insensibles, molestias, quejas, soplidos, cambios, recambios, y querer mandarlo todo más allá de la chingada.
18 años de aprendizaje, abrazos, aceptación, árboles, viajes, flores, mares, conejos, aviones, trenes, taxis, murales, cuadros, paréntesis, reciclaje extra, malabarismos, mucho autoconocimiento y momentos colibrí.
18 años = más de 2.000 catéteres (sí, más de dos mil) pinchados en mi piel y cargados en mi cuerpo.
Gracias a quienes seguís estando "desde lejos" (el acompañamiento con cariño a distancia ayuda más de lo que creéis) y GRACIAS ESPECIALES a Augusto, por tanto y tanto, por todo. Nunca imaginamos que a partir de entonces nos convertiríamos en doctora+enfermera+psicóloga+ingeniera 24/7 de mi diabetes, así por amor al arte...


