Catálogo "Ahuacatlmolli/Guacamole"

martes, enero 27, 2015

Semoriños

   La semilla que crece, se convierte en flor, pero a la que algo tristemente inesperado le impide llegar a ser fruto maduro. Esta fue mi personal y pictórica metáfora de representar lo que la psicóloga Jésica Rodríguez Czaplicki me encargó para sorprender a 3 de sus pacientes: nada más y nada menos que 3 mamás en terapia por duelo perinatal. Creé 3 Semoriños para ellas tras el punto de partida de un llamador de ángeles.
  Sabía muy poco del tema, y descubrí que uno de los motivos se debe a otro tabú social y femenino. Después de conocer el dolor de estas mujeres, sentí algo especial con la propuesta. A pesar de tener apenas una semana para hacerlo y entregarlo, entre exposiciones, talleres, navidad... no me pude negar a colaborar en algo tan especial para 3 mujeres también especiales. Fue un gran reto, pero intuía que mis pinceladas iban a ayudarlas, y sobre todo a emocionarlas.
Semoriños de Anxo, Marta y Rubén (óleo sobre papel; 2,3 x 21 cm; Marthazul, 2014).


Saber que el cascabel de Anxo manda señales en la pulsera de su madre, la conexión con el nombre de Marta, y que el desconocido Rubén antes de que acabara el año se hiciera visible, es algo mágico. Aquí se pueden apreciar las burbujas de Anxo, la lluvia violeta de Marta, el perfil de Rubén... los tres protegidos por un tomate-corazón.
  Así empecé a pintar mis Semoriños, dejándome llevar por las manchas azules que los envuelven. 
  Una vez acabadas las mini-pinturas, preparé las otras piezas que forman los Semoriños (palabra inventada para la ocasión: semilla+amor+niñ@s).
  Diseñamos las etiquetas (Augusto desde la pantalla, y yo con gotas de colores y tijeras de nube): tanto las de los protagonistas (bebés y madres), como las de mi autoría, firmadas en el interior de la tapa. 
  Até los cascabeles verdes a un cordoncillo con el nombre de cada bebé, los arropé en papel de seda amarillo, y la selección de la pintura le quedó a cada niñ@ de manera azarosa o intuitiva.
A las tapas les pinté una estrella con pintura acrílica.
  Así se ven cerrados: un pequeño botecito de cristal con un diminuto recuerdo imborrable. Después los empaqueté también en verde con un lazo azul, donde iba una etiqueta con el nombre de la mamá correspondiente.
Fotos: Marthazul y A.Metztli


** Aquí dejo varios enlaces sobre el tema, por si a alguien le interesa, ya que es algo mucho más amplio y delicado, y qué mejor que las palabras de grandes expertas en la materia:


El parto es nuestro (asociación de pacientes y profesionales que pretenden mejorar las condiciones de atención a madres e hijos durante el embarazo, parto y posparto).

Mirar al cielo (blog de madres que escriben sobre la pérdida y duelo de sus bebés).

Globos para el recuerdo: "Soltar el dolor al cielo, el dolor que conlleva esa pérdida" de UmaManita (asociación de apoyo por la muerte perinatal y neonatal).

Bebés invisibles (vídeo con las historias de dos madres afectadas por el duelo gestacional).

La maternidad para Frida Kahlo: "La cama volando".

- Proyecto fotográfico para padres que perdieron a sus bebés:"Now I lay me down to sleep".

"Algún día seréis capaces de ver toda la luz que brilla dentro de la oscuridad" frase guía en las terapias de Jesica Rodríguez Czaplicki.

Lo que una vez disfrutamos nunca lo perdemos. Todo aquello que amamos profundamente pasa a formar parte de nosotros mismos." 

Palabras para todas las madres afectadas, en especial para Sonia, Aurora, y Carmen.


viernes, enero 23, 2015

Assobiadores arropados

 Hace más de un año pinté en este soporte tan original para una exposición colectiva a la que me habían invitado desde Portugal. Participamos artistas de diferentes países, y todos pintamos sobre una plancha de corcho circular, el propio corcho que se extrae de los alcornoquesLa temática era totalmente libre, con la única condición de dejar alguna parte del corcho a la vista. Como a los alcornoques los desnudan para quitarles el corcho que producen, se me ocurrió vestirlos de vivos colores.
Besado y vestido 
 Marthazul, 2013
(diámetro 30 cm; óleo sobre corcho)


Assobiador con blusa mexicana 
 Marthazul, 2013
(30 x 30 cm; lápiz acuarelable sobre papel)

Assobiador con rebozo 
 Marthazul, 2013
(30 x 30 cm; lápiz acuarelable sobre papel)



 La exposición iba a ser una y se convirtió en 3 o más. La 1ª fue en Oporto, y la 2ª en A Coruña (para la que nos pidieron 2 dibujos extras a cada participante, para rellenar paredes), después hubo otra en otra ciudad de Portugal, y ya perdí la cuenta de si hubo másLa artista que me invitó hizo bien su trabajo, pero la galería que lo organizaba dejó mucho que desear (tengo pocas experiencias con galerías, será porque todas me dejaron con mal sabor, por no decir, que son un atraco, y hablo tanto de dinero como de obras).

 No era suficiente con pagar una cuota de participación para gastos de envíos y catálogo, que cuando les pedí que me regresaran mis trabajos (debido al super éxito de no haber vendido ninguna pieza de nadie, y que ya no había más fechas en su agenda) se mostraron reacios. Se creían que si las obras estaban en su poder eran los dueños y señores de todas, y me exigían (como si hubiera firmado un contrato inexistente) que se las dejara allí mientras veían si las vendían TODAS a una empresa o que esperase a que ellos pudieran enviarlas. No me sentó nada bien saber que pudiesen comprar mis pinturas en manada, como los yogures en oferta. Venda más o menos, prefiero vender a alguien cercano que se enamora de un cuadro mío con un escalofrío, que intentar vender en serie con porcentajes donde acabas perdiendo la obra, la cercanía, y el corazón.

 Por fin ayer mis 3 assobiadores mexican style regresaron a mis manos para que algún día se vayan con alguien que sí los quiera de verdad.

Fotos: Marthazul