domingo, marzo 20, 2011

Padres primaverales

Vara de San José en casa de la abuela

El día del Padre volvió a ser festivo este año, porque hay padres que se merecen su día igual que muchas madres, y estamos en tiempos de igualdad, no? pero bueno, quizá sólo son tiempos de intenciones medio aparentes que aún distan bastantito de la realidad. Y como en todo, hay padres y padrecitos, hay madres y madrecitas. Hay padres que siempre están con sus hijos pero los desconocen, y padres que están distanciados sólo en kilómetros; hay quienes no son padres pero te quieren como hijo, y hay padres que no pueden serlo porque se lo impiden las leyes absurdas de alguien; hay padres con madres que siguen día a día como si no hubieran pasado los años, y hay padres que tuvieron que aceptar que su situación no es de ser padre porque un hijo es algo más que llevar su sangre con un chequepapá; hay padres que perdieron a sus hijos, y hay padres ilusionados con ser padres...

Y aunque se celebren los días de los Pepes y Pepitas, sean padres o no padres, con el comienzo de la primavera alterada, es triste que tengamos que remover el café con miedos nucleares, con desastres del interior de la tierra, con mares más que revueltos, y tragarnos la im-potencia de ver que hay dirigentes que no saben que se equivocaron de lugar y vocación.

Espero que con este cambio de clima no se me dispare mucho el azúcar. Que se alteren la temperatura de las terrazas, el ambiente de las calles domingueras, los colores de mis niños y los sabores de nuestra cocina. Los planes del futuro compartido, las ganas de decir basta o de querer hacer... Los sueños y la capacidad de imaginar...

Foto de marzo 2011

Llegó el turno de dos fotos muy chulas e impactantes en la agenda Rendija 2001, y casualmente la grande "de fin de semana" es la del amigo Gabriel Guerra Bianchini.
La imagen de arriba es de cuando recibí las 25 agendas para repartirles. La imagen de abajo es la del hoy. Justo ayer que fue el día del Padre y mañana comenzará la primavera, dos fechas que por esta orilla del mundo se celebran y se sienten a flor de piel... nunca mejor dicho.